Plato de ducha o bañera: cómo elegir
Por Equipo Reformalia · Publicado el · 4 min de lectura
Es una de las decisiones más habituales al reformar un baño. No hay una opción mejor en general: depende del espacio que tengas, de quién lo use y de cómo lo uses.
Ventajas del plato de ducha
- Ahorra espacio y se siente más amplio, sobre todo en baños pequeños.
- Más cómodo y seguro, especialmente a ras de suelo, para personas mayores o con movilidad reducida.
- Menor consumo de agua que llenar una bañera.
- Más sencillo de limpiar con una buena mampara.
Cuándo compensa una bañera
- Si hay niños pequeños o bebés a los que bañar.
- Si te gusta darte baños de relax.
- Si es el único baño de la vivienda y quieres tener las dos opciones.
El espacio manda
En un baño pequeño, cambiar la bañera por un plato de ducha libera espacio para un mueble de lavabo mayor o para almacenaje. Si el baño es amplio, puedes plantearte una ducha amplia e incluso una bañera independiente.
Qué implica el cambio
Cambiar una bañera por una ducha suele implicar retirar la bañera, adaptar el desagüe, revisar el alicatado de la zona y colocar plato y mampara. Pídelo expresamente en el presupuesto para saber qué incluye cada empresa.
Si lo necesitas, valora un plato de ducha a ras de suelo con superficie antideslizante: gana en accesibilidad y suele ser una inversión que se agradece con los años.
Contenido informativo y orientativo. Los precios son rangos de mercado y no constituyen una oferta de Reformalia.
